Cuentos - Cantos
Instrumentos de todos los tiempos y culturas |

Los cuentos llevan la voz de los pueblos, su memoria, sus experiencias, sus enseñanzas. Los cuentos llevan pequeñas dosis de sabiduría para compartir. Los cuentos viajan por la voz, directamente al corazón de los hombres para que recuerden la voz de sus ancestros, la voz de la tierra, los mensajes del alma...


Muchas culturas reconocen y practican la narración oral como una forma de compartir información sustancial sobre la vida de las personas y en conexión con la familia, la comunidad, el entorno y lo divino. Es un acompañamiento del proceso de salud en la tendencia natural del ser humano para ser uno: integrado física, mental, emocional y espiritualmente.
El objetivo de la narración, en tanto acompañamiento de los procesos de salud, es animar a las personas y a las comunidades en la búsqueda continua de mejor calidad de vida .Sobre todo en una sociedad que se complejiza constantemente.
Las metáforas que contienen las narraciones son sugerencias profundas para los escuchas de que siempre hay esperanza, de que nuestras posibilidades y potencial son ilimitados y de que es posible hacer de este mundo un mejor lugar para vivir.
La narración oral ha sido usada por la humanidad a través de los siglos como transmisión importante cultural, social y espiritual, de generación en generación.
“Cuando es verdadera,
cuando nace de la necesidad de decir,
a la voz humana no hay quien la pare.
Si le niegan la boca, ella habla por las manos,
o por los ojos, o por los poros, o por donde sea.
Porque todos, toditos, tenemos algo que decir a los demás,
alguna cosa que merece ser por los demás
celebrada o perdonada..."
De El libro de los abrazos de Eduardo Galeano


Este grupo nace de la necesidad de expresarnos
creativamente para poder compartir...
con la simplicidad del Corazón...
lo que el ya sabe, lo que nuestros ancestros ya sabían....
que la vida es muy simple si la transformamos en una oportunidad para crecer...

Con lo mejor que cada uno de este grupo saber hacer,
necesitamos poder expresarte en el viaje a otros lugares
y tiempos a través de los cuentos
y con las melodías
de las canciones y sus instrumentos la necesidad
de volver al Corazón...
| Aquí están escritos algunos de los cuentos que se narran en nuestros espectáculos, para que disfruten de su sabiduría... |
¿Por qué la gente grita cuando se enoja?
Un día Meher Baba preguntó a sus mandalies lo siguiente:
- ¿Por que la gente se grita cuando están enojados?:
Los hombres pensaron unos momentos:
Porque perdemos la calma - dijo uno - por eso gritamos.
- Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado?
- preguntó Baba - No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía a Baba.
Finalmente él explicó:
Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho.
Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse.
Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.
Luego Baba preguntó:
- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?
Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente,¿por qué? Sus corazones están muy cerca.
La distancia entre ellos es muy pequeña.
Baba continuó - Cuando se enamoran más aún, qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.
Luego Baba dijo:
- Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.
El Pájaro Blanco y el Pájaro Negro...
Juntos, comprendieron...
Pájaro Blanco y Pájaro Negro habían estado en guerra desde edades sin memoria.
Pájaro Blanco era resplandeciente, los dioses hablaban por él, era todo el bien, el pensamiento y la luz.
Pájaro Negro era sombrío y denso, por él hablaban las potencias inferiores, y era toda la fuerza animal, los instintos y la potencia de la oscuridad.
Pájaro Blanco despreciaba al Negro por su vuelo rasante, porque era carnicero, porque se apareaba con hembras, y porque buscaba andar en bandada, acompañado por otros oscuros como él.
Pájaro Negro despreciaba al Blanco por su poco peso, por vivir en las nubes, porque no conocía hembras, porque su comida desabrida era el aire y porque no tenía compañeros y vivía solo.
Uno ganaba, ganaba el otro. Victoria final ninguno tenía. Pero cuanto más guerreaban, más se miraban.
Un día la curiosidad empezó a acercar a los dos. Menos se interesaban ahora, uno por el mundo de las nubes, otro por el mundo de la tierra. Uno al otro se interesaban, les empujaba el saber.
Pájaro Negro quería saber por qué resplandecían las plumas del Blanco, por qué era tan liviano que subía como el viento, qué había en su corazón cuando sus ojos se iluminaban, qué buscaba allá arriba.
Pájaro Blanco quería saber de dónde venía el pesado poder del Negro, qué placer sacaba de tener hembras, qué había en su corazón cuando estaba con su bandada, qué buscaba allá abajo.
Por querer saber de Pájaro Blanco, Pájaro Negro subió. No mucho, un poco.
Por querer saber de Pájaro Negro, Pájaro Blanco bajó. No mucho, un poco. Rivales eran, y querían sacarse los secretos. Ganar lo del otro y vencerlo.
Por eso empezó Pájaro Negro a comer aire, un poco. Alguna luz se le abrió en la punta de las plumas, y su vuelo fue más liviano.
Por eso empezó Pájaro Blanco a comer insectos, no muchos, algunos. Pizca de poder denso oscureció la punta de sus alas, y el vuelo fue más pesado.
Luego de pelear, ganando uno, ganando el otro, un día, cerca, se miraron. Ya no podían pelear más. De tanto perseguir al otro, admiración sentían por el rival. Se encontraban, a veces, y se enseñaban, a comer aire, a ordenar las potencias de abajo, a aprender de las potencias de arriba. Amigos fueron.
Tan juntos iban y tanto tomaban uno del otro, que gris se hizo Pájaro Blanco, con puntas de alas resplandecientes, y gris se hizo Pájaro Negro, con puntas de alas renegridas como tronco quemado.
Hermanos fueron. Hermanos eran, no paridos por la misma madre. De admirarse y de seguirse.
Extrañados los miraban los demás, y ellos juntos iban, siempre, no se separaban.
Cada vez más fuerza tenían; el sol y la noche se juntaban en ellos.
- Como tú quiero ser - dijeron un día, juntos.
Hubo allí un estallido como un volcán, un remolino de luz como viento de huracán y la noche estrellada como una gran vasija.
Juntos, comprendieron... Que eran un solo pájaro. Mitades partidas al principio de los tiempos, que ahora por fin, reunidas estaban.
Historia de los Aborígenes Mapuches
El naufragio
Un Día, zarpó un barco a alta mar. Iban 20 hombres. Era un viaje de 50
días y entre ellos se encontraba un fiel Cristiano de quien todos en la
tripulación se burlaban. Un Cristiano Marinerito. Una noche estallo el
cuarto de máquinas y se hundió el barco sobreviviendo solo el fiel
Cristiano al naufragio.
El único sobreviviente de un naufragio estaba sobre una pequeña isla
desierta. Estaba orando fervientemente, pidiendo a Dios que lo rescatara.
Todos los días revisaba el horizonte buscando ayuda, pero ésta nunca
llegaba.
Ya cansado, eventualmente empezó a construir una pequeña cabaña para
protegerse y proteger sus pocas posesiones. un día se fue a pescar y
regreso corriendo al ver que se quemaba su choza y no pudo salvar nada.
después de haber perdido todo, anduvo vagando en la isla como sonámbulo,
ya sin esperanza.
El náufrago estaba confundido y enojado con Dios y llorando le decía:
"¿Cómo pudiste hacerme esto?", y se quedó dormido sobre la arena.
Temprano a la mañana siguiente, escuchó asombrado la sirena de un buque
que se acercaba a la isla.
¡Venían a rescatarlo!.
Al llegar sus salvadores les preguntó:
"¿Cómo sabían que yo estaba aquí?".
Y ellos les respondieron: "Vimos las señales de humo que nos hiciste..."
COMO SER SABIO
- Padre – preguntó un día el hijo más joven de Nasrudín -, ¿cómo puedo llegar a ser tan sabio como tú?
- Si un hombre erudito habla, escúchale – contestó el mula -, y si hablas tú escúchate.
EL AGUILA Y LA TORMENTA
¿Sabías que un águila sabe cuándo una tormenta se acerca, incluso
mucho antes de que ésta empiece?.
Entonces el águila volará a un sitio alto para esperar los vientos
que vendrán.
Cuando pega la tormenta, coloca sus alas para que el viento las
agarre y le lleve por encima de la tormenta. Mientras que la
tormenta este destrozando abajo, el águila vuela por encima de ella.
El águila no se escapa de la tormenta. Simplemente usa la tormenta
para levantarse más alto. Se levanta por los vientos que trae la
tormenta.
Cuando las tormentas de vida nos vienen (y todos nosotros hemos
pasado o vamos a pasar por ello), podemos levantarnos por encima
poniendo nuestras mentes y nuestra fe hacia Dios.
Las tormentas no tiene que pasar sobre nosotros. Podemos dejar que
el poder de Dios nos levante por encima de ellas. Dios nos permite
ir con el viento de la tormenta que trae enfermedad, tragedia, y
demás cosas en nuestras vidas. Podemos volar sobre la tormenta.
Recuerda, no son los pesos de la vida que nos llevan hacia abajo,
sino el cómo los manejamos.
La Biblia dice en Isaías 40:31: "pero los que esperan en el Señor
tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán,
y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán".
CUENTO SOBRE LOS SENTIMIENTOS
Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los
sentimientos y cualidades de los hombres y mujeres.
Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, la Locura, tan loca
como siempre, les propuso:
"Vamos a jugar al escondite"
La Intriga levantó la ceja intrigada y la Curiosidad, sin poder contenerse,
preguntó: "¿Al escondite? Y eso, ¿Qué es?"
"Es un juego" explicó la Locura, "en que yo me tapo los ojos y comienzo a contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre, ocupará mi lugar para continuar el juego."
El Entusiasmo bailó secundado por la Euforia, la Alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la Duda, e incluso la Apatía, a la que nunca le interesaba bailar.
Pero no todos quisieron participar, la Verdad prefirió no esconderse ¿para qué?, si al final siempre la hallaban, y la Soberbia opinó que era un juego muy tonto (en el fondo le molestaba que la idea no hubiese sido de ella), y la Cobardía prefirió no arriesgarse.
"Un, dos, tres..." Comienza a contar la Locura.
La primera en esconderse fue la Pereza, que como siempre se dejó caer tras la primera piedra del camino. La Fe subió al cielo, y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo, que con su esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.
La Generosidad casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba le
parecía perfecto para alguno de sus amigos ¿que si un lago cristalino? Ideal para la Belleza, ¿que si la rendija de un árbol?. Perfecto para la Timidez, ¿que si el vuelo de una mariposa?,
lo mejor para la Voluptuosidad, ¿que si una ráfaga de viento?, magnífico para la Libertad, así terminó escondiéndose en un rayito de sol.
El Egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio,
ventilado, cómodo..., pero sólo para él.
La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondió detrás del Arco Iris) y la Pasión y el Deseo en el fondo de los Volcanes. El Olvido... se me olvidó dónde se escondió... pero eso no es importante.
Cuando la Locura contaba 999.999, el Amor aún no había encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado, hasta que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre las flores.
"Un millón" contó la Locura y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue la Pereza, sólo a tres pasos de una piedra. Después se escuchó a la Fe discutiendo con Dios en el cielo de Zoología y a la Pasión y al Deseo los sintió vibrar en los volcanes.
En un descuido encontró a la Envidia, y claro, pudo deducir donde estaba el Triunfo. Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo, el solito salió disparado de su escondite... que había resultado ser un nido de avispas.
De tanto caminar, sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la Belleza y con la Duda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin decidir aún de que lado esconderse. Así fue encontrando a todos.
LAS GALLETAS
Una muchacha estaba aguardando su vuelo en una sala de espera de un gran aeropuerto. Como debía esperar por muchas horas, decidió comprar un libro para matar el tiempo. También compró un paquete de galletas.
Se sentó en una poltrona en la sala VIP del aeropuerto para poder descansar y leer en paz. Al lado de la poltrona donde estaba la bolsa de galletas, se sentó un hombre que abrió una revista y comenzó a leer. Cuando ella tomó la primera galleta, el hombre también tomó una.
Ella se sintió indignada, pero no dijo nada. Apenas pensó: "Pero, que descarado". "Si yo estuviese más dispuesta le daría un golpe en el ojo para que nunca más se le olvide." Cada vez que ella tomaba una galleta, el hombre también tomaba una. Aquello la dejaba tan indignada que no conseguía reaccionar. Cuando quedaba apenas una galleta, pensó: "ah... ¿qué será lo que este abusador va a hacer ahora?"...
Entonces el hombre dividió la última galleta por la mitad, dejando la otra mitad para ella. ¡Ah! ¡Aquello era demasiado! ¡Se puso a bufar de la rabia!
Entonces cerró su libro y sus cosas y se dirigió al sitio de embarque.
Cuando se sentó, confortablemente, en una poltrona, ya en el interior del avión, miró dentro de la bolsa y para su sorpresa su paquete de galletas estaba allí...¡todavía intacto, cerradito!!!! Sintió tanta vergüenza.
Sólo entonces percibió lo equivocada que estaba! ¡Había olvidado que sus galletas estaban guardadas dentro de su bolsa...!
El hombre había compartido sus galletas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado, mientras que ella quedó muy trastornada, pensando que estaba compartiendo las de ella con él. Y ya no había más tiempo para explicar...ni para pedir disculpas. ¿Cuántas veces, en nuestras vidas, estamos comiendo las galletas de los demás y no estamos conscientes de ello?
¡Antes de llegar a una conclusión, observa mejor! Tal vez las cosas no sean exactamente como piensas!
No pienses lo que no sabes acerca de las personas.
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